Día 2:
Desayuno. Salida para realizar la visita de esta fascinante ciudad: el Palacio Imperial, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y más conocido como la “Ciudad Prohibida” es un complejo de más de 980 edificios de estilo tradicional, protegidos por una muralla púrpura y un foso, y durante siglos fue un recinto prohibido para los ciudadanos, solo tenían acceso el emperador, sus familiares directos, guardias y sirvientes. Al sur del Palacio Imperial, veremos la Plaza de Tian An Men, construida en la dinastía Ming tras la proclamación de la República Popular de China, y de dimensiones colosales es una de las más grandes del mundo y ha sido escenario de diferentes acontecimientos históricos. A continuación visita del Templo del Cielo, uno de los mayores recintos sagrados de China, construido en 1.420, era el lugar donde el emperador daba las gracias al cielo por las cosechas obtenidas y rogaba por las siguientes. En el Templo del Cielo nada es casual y cada construcción tiene una simbología para la cultura China. Está rodeado de un gran parque donde los habitantes de Beijing practican Tai-chi, los niños juegan y los músicos amenizan con instrumentos típicos de cuerda. Almuerzo donde degustaremos el delicioso “pato laqueado” de Beijing. Tarde libre. Alojamiento.